miércoles, 22 de octubre de 2008

La democracia de hoy con la policia de ayer


Esta fue una carta enviada por uno de nuestros lectores en forma de denuncia a la actitud que tuvo carabineros este pasado 4 de septiembre en la población Herminda de la Victoria. La carta que nos mandaron a revista La Base nos pide contestación, nosotros aremos que se propague por la población, que los carabineros son asesinos también en Concertación.
Escribo esta carta con el fin de denunciar la excesiva brutalidad en el accionar de las fuerzas especiales el pasado día jueves 4 de septiembre en Mapocho a la altura de la población Herminda de la Victoria, durante la conmemoración del aniversario de la Unidad Popular. Era una jornada normal de protesta en donde se produjeron algunas formas de expresión como barricadas, entre otras. Yo me encontraba a unas tres cuadras de distancia filmando y sacando fotos para un reportaje de la Universidad. Pasaron alrededor de cinco minutos y el carro lanza aguas junto con el lanza gases comenzaron a avanzar extrañamente hacia donde yo me encontraba con mi compañero de universidad Juan Magna, sin provocación nuestra. Comenzamos a retroceder y en cosa de segundos el carro lanza aguas comenzó a atacarnos. Nos cobijamos tras un árbol, pero en cosa de abrir y cerrar los ojos estábamos rodeados de fuerzas especiales: tomaron detenido a mi compañero. Yo intenté evitar la detención corriendo hacia la calle, pero al voltearme vi que un uniformado de fuerzas especiales me seguía y apuntaba con la bazuca directo al rostro, mientras gritaba: “¡Al suelo, concha ‘e tu madre!”. Levanté mis brazos; él me pegó con la punta de la bazuca en la cabeza dejándome una herida abierta y sangrante. Quedé tirado en el suelo; abrí los ojos y me ví rodeado por cuatro integrantes del piquete que se encontraba en el lugar, dándome de patadas en el suelo durante cinco minutos aproximadamente. De ahí pasé al carro lanza gases, y luego a la micro. Me denigraron. Mi calidad de ciudadano, al igual que la de mi compañero, fue totalmente vulnerada. Una vez arriba de la micro, nuevamente me dieron de golpes, por negarme a firmar el documento que certifica estaba realizando disturbios públicos. En ese momento me di cuenta que uno de los uniformados del piquete se llamaba Marcos Fuentes Lobos y me estaba obligando a firmar. Una vez en la comisaría, alrededor de las 1:30 a.m., me llevaron a constatar lesiones al SAPU. La paramédico o médico, la verdad es que no sé qué era porque no tenía identificación ni traje (negligencia grave siendo funcionaria pública de salud) se dirigió a mí diciendo: “¡Tienes que ponerte puntos!”, a lo que yo respondí: “¡Cómo me hace un diagnóstico tan rápido?”. Tajante me aclaró: “O te pones los puntos o firmas la declaración de disturbios públicos”. Allí me pregunté qué tan vinculados están los paramédicos con Carabineros de Chile al dar declaración de constatación de lesiones dejando impune la represión sufrida por mi compañero y por mí. Posterior a eso estuve hasta las 05:00 a.m. dentro de la comisaría esperando supuestamente que constataran mi domicilio (ya había sido constatado alrededor de las 3 de la mañana). Durante todo este proceso vale recalcar que fui incomunicado sin poder hacer ningún tipo de llamadas; golpeado, humillado, denigrado e incluso puesto en riesgo mi vida durante el proceso de detención.
Pablo Moya

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